Deborah y Jenny Seagrove en "Toda una mujer"

Revista Argentina desconocida – Años 80

Deborah Kerr, veterana actriz británica que, después de triunfar en su país de origen, conquistó fama internacional en Hollywood y suele descansar en Marbella, se encuetra nuevamente de actualidad al ofrecer la televisión el serial “Toda una mujer” (A Woman of Substance), costosa realización inglesa para la que después de haber vivido practicamente apartada de las camaras desde 1969, volvió a actuar el año pasado en la pequeña pantalla interpretando un papel acorde con su edad.

Deborah Kerr-Trimmer (este es su verdadero nombre) nació en Helensburgh (Escocia) el año 1921. Su trabajo en “Toda una mujer” es decir, su virtual reaparición como actriz, vino a coincidir, poco más o menos, con el premio que el Festival de Cannes le otorgó en reconocimiento a toda su larga y triunfal carrera artística.

En “Toda una mujer”, la Kerr, bien conservada como está y con la ayuda de un buen maquillaje, no encontró difícil iniciar su trabajo interpretando a una mujer que acaba de llegar a los cincuenta. En esta fase de la historia argumental, releva a su joven coprotagonista, Jenny Seagrave, actriz que parece el vivo retrato de Deborah cuando ésta tenía cuarenta años menos. También, con ayuda de expertísimos maquilladores, Jenny había de dar ante las cámaras una perfecta impresión de que el tiempo no pasa en balde.

Jenny y Deborah encarnan, pues, al mismo personaje – una sirvienta que llega a ser rica y octogenaria – en “Toda una mujer”. Esto explica el empeño en conseguir actrices cuyo parecido físico permitiera dar continuidad a la historia en imágenes, sin mengua de la verosimilitud de la misma. Los primeros episodios de la serie se rodaron en el condado de York, en Inglaterra. Jenny encarna a la criada Emma Harte desde los dieciséis hasta los cincuenta años, y Deborah, desde esta edad a los ochenta.

Jenny declaró: “Espero que entre ambas exista en común más que el mero parecido físico y rezo po que el papel de Emma me salga tan bien como Deborah lo hubiera hechoa  mi edad”.

Y parece que las dos quedaron satisfechas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: