El Retiro de la gran dama de Hollywood (1989)

Lecturas. 2 Julio 1989 – MARBELLA por Yolanda Dotto

La mítica actriz Deborah Kerr, que aportó al cine norteamericano su personal y elegante estilo británico, vive ahora en Marbella retirada, casi por completo, de los platós cinematográficos. Deborah, que entonces recibía el título de la gran dama del cine, trabajó con los grandes monstruos de la pantalla como Clark Gable, Spencer Tracy o David Niven, fue seis veces nominada para el Oscar y protagonizó películas tan inolvidables como “La noche de la iguana”, “El rey y yo” y “De aquí a la eternidad”.

Hace poco hemos podido apreciar su enorme distinción en “Página en blanco” junto a Cary Grant y Robert Mitchum, que TVE nos ofreció el domingo, 2 de julio.

La actriz de origen escocés llegó hace veinte años a Marbella durante un viaje que realizó con su actual marido, el escritor y guionista Peter Viertel, por el sur de España: “Nos gustó tanto que decidimos volver al poco tiempo y comprarnos una casa” – recuerda Deborah- Desde entonces ha pasado largas temporadas en nuestro pais y, a medida que se alejaba más del trabajo, Marbella se convertía en el lugar ideal para su retiro. Aunque cuando el calor empieza a pegar fuerte aquí,  regresa a su casa de Suiza.

Deborah, a sus 67 años y siendo una actriz consagrada, puede permitirse el lujo de escoger únicamente los guiones que considera muy interesantes:  “Leo algunos guiones y pienso que muchos de ellos nunca se deberían realizar”.

Recientemente ha protagonizado la serie “Toda una mujer», pero se toma las cosas con tranquilidad. “Ya he dedicado cuarenta años de mi vida al mundo del cine y ahora sólo quiero descansar”, dice Deborah que se siente muy feliz con su retiro. “No hacer demasiadas cosas es absolutamente encantador. Hoy me he sentado en el jardín a ver el verde y a no pensar en nada, aunque pronto me han venido recuerdos de mi pasado.”

Deborah goza de un pasado de ensueño: «He tenido la suerte de trabajar con varios maravillosos directores: Fred Zinneman, Elia Kazan y, por supuesto, John Huston. También con los grandes de  la pantalla: Clark Gable, Yul Brynner, William Holden, etc., pero, por encima de todos ellos, incluso de mi querido David Niven, con el que hice cinco películas, pondría a Robert Mitchum. Trabajar con él era para mí como jugar un buen partido de tenis», asegura la artista.

Pero tan mítico pasado no le pesa a esta legendaria actriz que ha envejecido con la dignidad que corresponde a la gran categoría que siempre ha demostrado: “Ya tengo tres nietos, el mayor de 13 años, pero me sigo sintiendo joven”. Y tampoco está resentida por no haber conseguido nunca un Oscar a pesar de haber sido nominada seis veces para el premio a la mejor actriz: “Gracias a esas sea nominaciones se acuerdan más de mí, hay otras actrices que lo han conseguido una vez y poca gente las recuerda”.

Deborah Kerr vive feliz en su casa marbellí escuchando el canto de los pájaros y contempla plácidamente cómo pasa el timpo, un tiempo que no ha hecho sino reafirmar que esta actriz ha sido y sigue siendo una gran mujer tanto en el cine como en la vida real.

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